"Buena suerte, diviértete, no te mueras": ciencia ficción, humor negro y una advertencia sobre el futuro
La nueva película de Gore Verbinski propone una sátira futurista que combina entretenimiento y reflexión sobre los riesgos del avance tecnológico y el rol de la inteligencia artificial en nuestras vidas.
Con un título tan particular como provocador, Gore Verbinski (El Aro, Piratas del Caribe) regresa a la pantalla grande luego de una década con una sátira que combina ciencia ficción y humor negro, invitando a reflexionar sobre cómo la tecnología puede afectarnos si no es bien regulada ni utilizada.
Con un elenco destacado liderado por Sam Rockwell, Juno Temple, Michael Peña, Zazie Beetz y Haley Lu Richardson, la historia sigue la odisea de una especie de vagabundo del futuro (Rockwell), quien -por vez número 117- irrumpe en un clásico diner norteamericano para reclutar a un grupo de desconocidos que lo ayuden en una misión crucial, evitar la creación irresponsable de una inteligencia artificial capaz de destruir a la humanidad.

Algunos le creen, otros lo consideran un lunático, pero todos los elegidos terminan involucrándose, de una u otra forma, en su causa. A lo largo del relato, conocemos en mayor profundidad a varios de estos personajes mediante flashbacks, donde enfrentan situaciones límite vinculadas al uso de la tecnología: la enajenación y deshumanización que provoca en los jóvenes el excesivo uso del celular, los límites de la ética en procesos de clonación y el aislamiento que puede generar la realidad virtual.

En términos generales, se trata de una cinta ágil, entretenida y directa, que no se guarda nada. Es excéntrica, pero dentro de su exageración esconde verdades incómodas, lo que la vuelve especialmente reflexiva. Si bien hacia el final pierde algo de ritmo, esto no afecta mayormente su resultado, que es entretener y, al mismo tiempo, enfrentarnos a lo que nos estamos convirtiendo en un mundo que avanza cada vez más rápido.
En ese contexto, la inteligencia artificial se posiciona como un falso “Dios”, una entidad que todo lo sabe y todo lo ve, pero que no necesariamente está al servicio de los humanos, sino de sí misma.
Con una estética que remite a ratos a cintas de los años 80 y principios de los 90, "Buena suerte, diviértete, no te mueras" llega a cines del país desde el 9 de abril.































